Los investigadores del MIT han volado un avión sin mandos de vuelo móviles por primera vez. Está alimentado por unos electrodos de alta potencia para ionizar y acelerar las partículas de aire, creando un «viento iónico». La corriente de aire permitió volar al modelo de 5 m de envergadura dentro de un pabellón deportivo. A diferencia de los motores de iones que han impulsado las naves espaciales durante décadas, esta nueva unidad utiliza el aire como acelerador. Los investigadores dicen que podría propulsar drones silenciosos.